Lo es por el
legado recibido, que ahora se puede contrastar tan a las claras en la iglesia de
San Julián. Y lo es por lo mucho que las tres cofradías han avanzado en los últimos
años.
No se si algún día
este patrimonio inmaterial quedara reconocido en algún lugar o por alguna
institución. Pero lo cierto es que nosotros debemos valorarlo desde hoy mismo y
saber que cuando salimos en procesión por la puerta de San Julián además de los
sentimientos que cada uno lleva, llevamos el peso de la mayor expresión socio-cultural
de esta noble villa de Santa Olalla.