por Santa Olalla, nuestro pueblo, ¡con Jesús al cielo!
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¡Buenas tardes!
Hace una semana, *primer viernes de marzo*, estábamos preparándonos para
uno de los días más importantes de esta cofradía. Directiva, ander...
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viernes, 5 de febrero de 2016
jueves, 10 de diciembre de 2015
Santa Eulalia, antigua patrona de Santa Olalla
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| Grabado de Santa Eulalia de 1774 |
¡Feliz día de Santa Eulalia!
Antigua patrona de nuestro pueblo
Hoy se celebra la festividad de Santa Eulalia de Mérida (Emerita Augusta en 292 - † Emerita Augusta 10 de diciembre de 304), la que tiempos muy lejanos fue patrona de nuestro pueblo y que todavía hoy le da nombre con esa variante o diminutivo de "Santa Olalla".
Biografía
Eulalia nació en Emerita Augusta (Mérida) aproximadamente en el año 292. Algunas fuentes datan su vida más tarde, y ponen su martirio en el tiempo del emperador Traiano Decio (249-251). Era hija del senador romano Liberio y tanto ella como toda su familia eran cristianos.
Cuando Eulalia cumplió los doce años apareció el decreto del emperador Diocleciano prohibiendo a los cristianos dar culto a Jesucristo y mandándoles adorar a los ídolos paganos. La niña sintió un gran disgusto por estas leyes tan injustas y se propuso protestar ante los delegados del gobierno.
Viendo su madre y su padre que la joven podía correr algún peligro de muerte si se atrevía a protestar contra la persecución de los gobernantes, se la llevaron a vivir al campo, en una casa situada en las orillas del arroyo Albarregas, pero ella se vino de allá y llegó a la ciudad de Mérida, según la tradición, el 10 de diciembre del año 304, tras una travesía que, según sus biógrafos, estuvo llena de intercesiones milagrosas.
Eulalia se presentó ante el gobernador Daciano y le protestó valientemente diciéndole que esas leyes que mandaban adorar ídolos y prohibían a Dios eran totalmente injustas y no podían ser obedecidas por los cristianos.
Daciano intentó al principio ofrecer regalos y hacer promesas de ayudas a la niña para que cambiara de opinión, pero al ver que ella seguía fuertemente convencida de sus ideas cristianas, le mostró todos los instrumentos de tortura con los cuales le podían hacer padecer horriblemente si no obedecía a la ley del emperador que mandaba adorar ídolos y prohibía adorar a Jesucristo. Y le dijo: "De todos estos sufrimientos te vas a librar si le ofreces este pan a los dioses, y les quemas este poquito de incienso en los altares de ellos". La jovencita lanzó lejos el pan, echó por el suelo el incienso y le dijo valientemente: "Al sólo Dios del cielo adoro; a Él únicamente le ofreceré sacrificios y le quemaré incienso. Y a nadie más".
Entonces el juez pagano mandó que la destrozaran golpeándola con varillas de hierro y que sobre sus heridas colocaran antorchas encendidas. La hermosa cabellera de Eulalia se incendió y la jovencita murió quemada y ahogada por el humo.
Dice el poeta Prudencio que al morir la santa, la gente vio una blanquísima paloma que volaba hacia el cielo, y que los verdugos salieron huyendo, llenos de pavor y de remordimiento por haber matado a una criatura inocente. La nieve cubrió el cadáver y el suelo de los alrededores, hasta que varios días después llegaron unos cristianos y le dieron honrosa sepultura al cuerpo de la joven mártir. Allí en el sitio de su sepultura se levantó un templo de honor de Santa Eulalia, y dice el poeta que él mismo vio que a ese templo llegaban muchos peregrinos a orar ante los restos de tan valiente joven y a conseguir por medio de ella muy notables favores de Dios.
El culto de Santa Eulalia se hizo tan popular que san Agustín hizo sermones en honor de esta joven santa. Y en la muy antigua lista de mártires de la Iglesia Católica, llamada "Martirologio romano", hay esta frase: "el 10 de diciembre, se conmemora a Santa Eulalia, mártir de España, muerta por proclamar su fe en Jesucristo".
La tradición coincide con la leyenda de Santa Eulalia de Barcelona, que reproduce, además del nombre, múltiples hechos y tormentos de la santa de Mérida, pudiendo tratarse de una duplicación de personalidad hagiográfica. Esta duplicidad fue estudiada por Ángel Fábrega Grau, quien en 1958 publicó Santa Eulalia de Barcelona, revisión de un problema histórico, y por bolandistas en su Analecta Bollandistae, sin llegar a una resolución concluyente.
Martirios. Así narra los martirios de Eulalia de Mérida, el poeta Prudencio (S. IV):
De madrugada, antes de la salida del sol, llegó a la ciudad, y, valerosa, se presentó ante el tribunal, en medio de cuyos lectores vociferó a los magistrados: "Decidme, ¿qué furia es esa que os mueve a hacer perder las almas, a adorar a los ídolos y negar al Dios criador de todas las cosas? Si buscáis cristianos, aquí me tenéis a mí: soy enemiga de vuestros dioses y estoy dispuesta a pisotearlos; con la boca y el corazón confieso al Dios verdadero. Isis, Apolo, Venus y aun el mismo Maximiliano son nada: aquéllos porque son obra de la mano de los hombres, éste porque adora a cosas hechas con las manos. No te detengas, pues, sayón; quema, corta, divide estos mis miembros; es cosa fácil romper un vaso frágil, pero mi alma no morirá, por más acerbo que sea el dolor",
Airado sobremanera el pretor al oír tales requerimientos, ordenó furioso: "Lector, apresa esta temeraria y cúbrela de suplicios para que así sepa que hay dioses patrios y que no es cosa baladí la autoridad del que manda", Pero inmediatamente, como volviendo sobre sí, dijo el pretor a Eulalia: "Mas, antes de que mueras, atrevida rapazuela, quiero convencerte de tu locura en lo que me es posible. Mira cuántos goces puedes disfrutar, qué honor puedes recibir de un matrimonio digno. Tu casa, deshecha en lágrimas, te reclama: gimiendo estará la angustiada nobleza de tus padres, puesto que vas a caer, tan tiernecita, en vísperas de esponsales y de bodas. ¿O es que no te importan las pompas doradas de un lecho ni el venerable amor de tus ancianos padres, a quienes con tu obstinada temeridad vas a quitar la vida? Mira, ahí están preparados los instrumentos del suplicio: o te cortarán la cabeza con la espada, o te despedazarán las fieras, o se te echará al fuego, y los tuyos te llorarán con grandes lamentos, mientras tú te revolverás entre tus propias cenizas. ¿Qué te cuesta, di, evitar todo esto? Con que toques tan sólo con la punta de tus dedos un poco de sal y un poquito de incienso, quedarás perdonada".
Pero Eulalia nada respondió, sino que, arrebatada de indignación, escupió al rostro del pretor, arrojó al suelo los ídolos que tenía delante de sí, y de un puntapié echó a rodar la torta sacrifical puesta sobre los incensarios.
Inmediatamente dos verdugos se aprestaron a desgarrar sus tiernos pechos y los garfios abrieron sus virginales costados hasta llegar a los huesos, mientras Eulalia tranquilamente contaba sus heridas.
Al contemplar aquella carnicería, Eulalia decía al Señor sin lágrimas ni sollozos: "He aquí que escriben tu nombre en mi cuerpo. ¡Cuán agradable es leer estas letras, que señalan, oh Cristo, tus victorias! La misma púrpura de mi sangre exprimida habla de tu santo nombre".
Y tan abstraída estaba la mártir en su oración, que el dolor atroz que debían causarle aquellos tormentos pasaba totalmente desapercibido, a pesar de que sus miembros, regados con tierna sangre, bañaban de continuo la piel con nuevos borboteos calientes.
Ante aquella intrepidez, los esbirros se dispusieron a aplicarla el último tormento; mas no se contentaron con propinarla azotes que la desgarraran fieramente la piel, que sería poco, sino que la aplicaron por todas partes, al estómago, a los flancos, hachones encendidos. Pero, así que la perfumada cabellera que se deslizaba ondulante por el cuello y se desparramaba suelta por los hombros para cubrir la pudibunda castidad y la gracia virginal de la mártir tocó el chisporroteo de las teas, la llama crepitante voló sobre su rostro, nutriéndose con la abundante cabellera, y la envolvió por completo. Y la virgen, deseosa de morir, se inclinó hacia la llamarada y la sorbió con su boca,
Y, ¡oh maravilla!, he aquí que de su boca salió, rauda, una paloma más blanca que la nieve, que, hendiendo el espacio, tomó el camino de las estrellas: era el alma de Eulalia, blanca y dulce como la leche, ágil e incontaminada. Así lo vieron estupefactos y dieron de ello testimonio el verdugo y el mismo lictor al huir aterrorizados y arrepentidos. La Virgen torció delicadamente el cuello a la salida del alma; apagóse el fuego de la hoguera, y, por fin. quedaron en paz los restos exánimes de la mártir. Todo esto acaeció un día 10 de diciembre.
El cielo cuidó en seguida de velar por el tierno cuerpo de aquella virgen y rendirle las debidas honras fúnebres, porque al punto cayó una nevada que cubrió el foro, y en él el cuerpecito de Eulalia, que yacía abandonado en la helada intemperie como para protegerlo con una grácil mantilla blanca.
Tal es la primorosa descripción que nos dejó Prudencio del martirio de Eulalia de Mérida, en admirable coincidencia con las actas que sobre estas mismas hazañas escribiera un testimonio ocular. ¡Cuán distinto es el sabor y cuán lejos de la realidad histórica están otras "vidas" de la Santa emeritense!
Sigilosamente se aprestarían los cristianos de Mérida a rescatar las preciosas reliquias de aquella intrépida niña que con su muerte acababa de dar tan espléndido testimonio de la fe. Embalsamarían delicadamente su cuerpo y le darían sepultura precisamente en aquel mismo lugar donde pasada la tremenda borrasca de la persecución, se levantó una espléndida basílica, cuyo mármol bruñido -según testimonio de Prudencio, que la vio- iluminaba con cegadores resplandores sus atrios, donde los resplandecientes techos brillaban, con áureos artesonados y los pavimentos de mármol jaspeados daban al peregrino la sensación de pasear en un prado en que se entremezclaban y combinaban las rosas con las demás flores. Y con un lirismo exultante termina el poeta su descripción: "Fuera las lágrimas dulzonas y melindrosas... Cortad, vírgenes y donceles, purpúreas amapolas, segad los encendidos azafranes: no carece de ellos el invierno fecundo, pues el aura tépida despierta los campos para llenar de flores los canastillos. Ofreced, ¡oh jóvenes!, estos presentes, que yo, en medio del corro también quiero llevar una corona en estrofas de poesía, vil y ajada, pero alegre y festiva. Así conviene venerar los huesos que yacen bajo el altar; ella mientras tanto, a los pies de Dios, ve todo esto e intercede, benévola, por nosotros".
domingo, 22 de noviembre de 2015
Santa Cecilia: Nueva imagen para la iglesia de San Julián
Hoy podemos confirmar una gran noticia, la Iglesia de San Julián contara una nueva imagen. Se ha encargado la imagen de Santa Cecilia, patrona de los músicos.
Esta imagen estará en San Julián para mediados de Febrero y se presentará durante la celebración del primer viernes de marzo. La Cofradía junto a nuestro párroco don Eloy decidieron en una junta la adquisición de la imagen de Santa Cecilia con motivo del X Aniversario de la Banda de Jesús de Medinaceli.
domingo, 1 de noviembre de 2015
Festividad de Todos los Santos y Fieles Difuntos
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| Virgen del Carmen Capilla del Cementerio de Santa Olalla |
En este día de la festividad de Todos los Santos queremos tener un especial recuerdo y oración para todos los difuntos de nuestra Cofradía y para los familiares difuntos de los cofrades.
Dales, Señor, el descanso eterno.
Brille para ellos la luz perpetua.
Descansen en paz.
Amén
----
María, Madre de Dios
y Madre de misericordia,
ruega por nosotros
y por todos los que han muerto
en el regazo del Señor.
Amén
viernes, 30 de octubre de 2015
Benditas Animas del Purgatorio
Este es el lienzo de las "Benditas Animas del Purgatorio" que se conserva en la iglesia de San Julián de Santa Olalla. Era especialmente venerado en los días previos a la fiesta de Todos los Santos.
viernes, 16 de octubre de 2015
El Martirio de Santa Olalla por Federico García Lorca
I PANORAMA DE MÉRIDA
Por la calle brinca y corre
caballo de larga cola,
mientras juegan o dormitan
viejos soldados de Roma.
Medio monte de Minervas
abre sus brazos sin hojas.
Agua en vilo redoraba
las aristas de las rocas.
Noche de torsos yacentes
y estrellas de nariz rota
aguarda grietas del alba
para derrumbarse toda.
De cuando en cuando sonaban
blasfemias de cresta roja.
Al gemir, la santa niña
quiebra el cristal de las copas.
La rueda afila cuchillos
y garfios de aguda comba.
Brama el toro de los yunques,
y Mérida se corona
de nardos casi despiertos
y tallos de zarzamora.
II EL MARTIRIO
Flora desnuda se sube
por escalerillas de agua.
El Cónsul pide bandeja
para los senos de Olalla.
Un chorro de venas verdes
le brota de la garganta.
Su sexo tiembla enredado
como un pájaro en las zarzas.
Por el suelo, ya sin norma,
brincan sus manos cortadas
que aún pueden cruzarse en tenue
oración decapitada.
Por los rojos agujeros
donde sus pechos estaban
se ven cielos diminutos
y arroyos de leche blanca.
Mil arbolillos de sangre
le cubren toda la espalda
y oponen húmedos troncos
al bisturí de las llamas.
Centuriones amarillos
de carne gris, desvelada,
llegan al cielo sonando
sus armaduras de plata.
Y mientras vibra confusa
pasión de crines y espadas,
el Cónsul porta en bandeja
senos ahumados de Olalla.
III INFIERNO Y GLORIA
Nieve ondulada reposa.
Olalla pende del árbol.
Su desnudo de carbón
tizna los aires helados.
Noche tirante reluce.
Olalla muerta en el árbol.
Tinteros de las ciudades
vuelcan la tinta despacio.
Negros maniquíes de sastre
cubren la nieve del campo
en largas filas que gimen
su silencio mutilado.
Nieve partida comienza.
Olalla blanca en el árbol.
Escuadras de níquel juntan
los picos en su costado.
Una Custodia reluce
sobre los cielos quemados
entre gargantas de arroyo
y ruiseñores en ramos.
¡Saltan vidrios de colores!
Olalla blanca en lo blanco.
Ángeles y serafines
dicen: Santo, Santo, Santo.
Federico García Lorca, 1928
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Santa Eulalia - Santa Olalla - Santa Eulalia
martes, 2 de diciembre de 2014
viernes, 31 de octubre de 2014
Festividad de Todos los Santos y Fieles Difuntos
| La luz del día entrando por una ventana de San Julián |
En estos días cercanos al día 1 de noviembre queremos tener un especial recuerdo y oración para todos los difuntos de nuestra Cofradía y para los familiares difuntos de los cofrades.
Dales, Señor, el descanso eterno.
Brille para ellos la luz perpetua.
Descansen en paz.
Amén
----
María, Madre de Dios
y Madre de misericordia,
ruega por nosotros
y por todos los que han muerto
en el regazo del Señor.
Amén
miércoles, 29 de octubre de 2014
La Virgen de luto, un cuadro de la Parroquia de Santa Olalla
| Parroquia de Santa Olalla (Toledo) |
Cuando queda poco para el mes de noviembre, mes dedicado a los difuntos, reproducimos este cuadro de nuestra parroquia, popularmente conocido como la Virgen de la Paloma. Actualmente se encuentra bajo el coro de la iglesia de San Pedro Apóstol de Santa Olalla.
Se trata de una representación de la Virgen de la Soledad, vestida con el luto propio de las damas de la corte española del siglo XVII.
miércoles, 15 de octubre de 2014
Inicio del Año Teresianao
Hoy se inicia el Año Teresiano, cuando se cumplen 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Toda España se prepara para vivir esta celebración, nosotros reproducimos esta pintura de la Parroquia de Erustes que es el mejor retrato de la Santa que se conserva en nuestra comarca.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Verano 2014: Fiestas de San Cristóbal
viernes, 13 de junio de 2014
martes, 10 de diciembre de 2013
Santa Eulalia - Santa Olalla
Antigua patrona de nuestro pueblo
Talla de Santa Eulalia mártir
Iglesia de San Pedro Apóstol - Santa Olalla
Anonimo del siglo XVI
viernes, 22 de noviembre de 2013
Felicidades a la Banda de Cornetas y Tambores en el día de Santa Cecilia
Desde la Cofradía de Jesús Nazareno de Medinaceli de Santa Olalla queremos felicitar a cada uno de los componentes de nuestra Banda de Cornetas y Tambores. En el día de la música, cuando celebramos la festividad de Santa Cecilia patrona de los músicos.
"Felicidades y gracias por vuestro buen trabajo"
viernes, 1 de noviembre de 2013
Todos los Santos y fieles difuntos: Un Padre Nuestro por nuestros difuntos
Hoy primero de noviembre queremos tener un especial recuerdo y oración para todos los difuntos de nuestra Cofradía y para los familiares difuntos de los cofrades.
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén
domingo, 26 de mayo de 2013
La Virgen de la Piedad ya tiene casa en Toledo
El próximo día 28 de junio de 2013 la Virgen de la Piedad de Santa Olalla llegará a Toledo para participar al día siguiente en la "Magna Procesión de las Vírgenes Coronadas de Toledo". Pero, ¿donde pasara la noche? pues en este convento de San Antonio, situado al final de la Calle Santo Tomé y regentado por las Reverendas Madres Franciscanas.
| Fachada exterior del Convento de San Antonio en Toledo, por Santo Tomé, Trinidad y Arco de Palacio se accede fácilmente a la catedral primada |
| Patio de acceso a la iglesia conventual de San Antonio de Padua |
| Como curiosidad esta Virgen del Rosario, o del Rosario de la Aurora con Santo Domingo; idéntica a la talla de la Virgen de la Aurora que se venera en nuestro vecino Alcabón |
lunes, 10 de diciembre de 2012
Hoy celebramos Santa Olalla
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| Pintura de Santa Eulalia de Mérida por Luis Coscón, guardada en San Julián a causa de su mal estado |
Hoy se celebra la festividad de Santa Eulalia de Mérida (Emerita Augusta en 292 - † Emerita Augusta 10 de diciembre de 304), la que tiempos muy lejanos fue patrona de nuestro pueblo y que todavía hoy le da nombre con esa variante o diminutivo de "Santa Olalla".
Santa Eulalia es una de las santas más famosas de España. Los datos acerca de su vida y de su muerte los encontramos en un himno que en honor de ella escribe el poeta hispano-latino Prudencio en el siglo IV.
lunes, 22 de octubre de 2012
San Juan Bautista, restaurado
La preciosa talla de San Juan Bautista ya está de nuevo en la iglesia de San Julián. Gracias al esmerado trabajo de nuestras vecinas Margarita Escobedo y Piru Rodríguez, la imagen ha sido restaurada.
Se trata de una talla de mediano tamaño, de madera policromada del siglo XVII.
Se han recuperado algunos de los elementos que faltaban como el banderín con el lema "Acce Agnus Dei" (Este es el cordero de Dios), la tela de este banderín fue bendecida por el Papa durante la JMJ de Madrid.
La historia de esta imagen es ciertamente interesante, ya que es lo único que conservamos del desaparecido convento de franciscanos que hubo en Santa Olalla y que estaba precisamente dedicado a San Juan Bautista. Además sabemos que fue donación del obispo de Segovia Baltasar de Mendoza y Gómez de Sandoval, que era hijo de los condes de Orgaz.
| Detalle del "Cordero" |
| Banderín "Acce Agnus Dei" |
| Antes y durante la restauración |
lunes, 19 de marzo de 2012
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